En España se está produciendo un cambio silencioso, profundo y revelador. Las barras ya no cuentan las mismas historias que hace apenas una década. Las noches se han acortado y las tardes se han llenado de vida. En este contexto de transformación cultural, Gin MG, ginebra elaborada en España, reivindica la vigencia del Gin & Tonic no solo como un clásico, sino como la respuesta perfecta a las tendencias que definirán el 2026: el auge del tardeo y la búsqueda de la moderación.
La era del tardeo
Las tendencias más recientes del sector dibujan un escenario claro: una gran mayoría de los consumidores jóvenes se inclina ahora por opciones más ligeras, mientras que un número creciente de españoles ha decidido adelantar sus horarios de encuentro, desplazando el ocio hacia las primeras horas de la tarde.
España ha naturalizado este movimiento global gracias a la fuerza del ‘tardeo’, que ha pasado de ser una costumbre a ser el centro del ocio. Juntar a amigos a las 17:00 ya no sorprende; hacerlo a las 22:00 empieza a ser tarde.
«El combinado ha dejado de ser un simple capricho nocturno para convertirse en un gesto cultural diurno. El consumidor ya no busca la evasión de la noche, sino la conexión del día», explican desde Gin MG.
Disfrute consciente: beber mejor, no menos
Contrario a la creencia popular de que la Generación Z es totalmente abstemia, la realidad es mucho más matizada: el consumo se mantiene, pero bajo nuevos parámetros de calidad. Lejos de renunciar a la experiencia, buscan lo que los expertos denominan «disfrute consciente» o «placer equilibrado».
No se trata de dejar de beber, sino de elegir cómo se bebe. La copa ya no es un vehículo para el exceso, sino un acompañante gastronómico y social. Esta tendencia favorece a destilados versátiles como la ginebra, que permite:
● Controlar la graduación: a diferencia de un combinado pre-mezclado o el vino, un Gin & Tonic permite ajustar la cantidad de destilado frente al mixer.
● El ritual del slow drink: es una bebida de trago largo, diseñada para beberse despacio, manteniendo la temperatura y la calidad de la conversación, sin la urgencia del shot o la copa rápida.
Transparencia en copa
Frente al auge de los spritz azucarados o la complejidad de algunos cócteles, el Gin & Tonic se mantiene imbatible por una razón: la honestidad.
Es el rey de la sobremesa porque es transparente en su composición. No esconde nada. Es una ginebra de calidad, tónica y enebro. En un mundo que busca productos reales, saber exactamente qué estás bebiendo es la mejor opción.
La fórmula de la transparencia (o cómo prepararlo sin liarse):
- Vaso long drink (o el que tengas por casa): para que quepa lo importante.
- Hielo a rebosar: el secreto para que la copa no se agüe mientras hablas.
- 4 cl o 5cl de Gin MG.
- Tónica fría, un corte de cáscara de limón y esperamos un minuto antes de beber: nada más.












